No es seguro defraudar al seguro
Más de
63.000 siniestros presentados a las compañías ofrecían datos falsos
LILA PÉREZ GIL
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DOMINGO
- 07-05-2006
Seis meses por estafa. Así de caro le salió el
intento de engañar a sus cuatro seguros a un hombre que se cortó dos dedos para
cobrar la cuádruple indemnización por, presuntamente,
lesionarse al despiezar un animal. Si se hubiera salido con la suya, se habría
embolsado más de 200.000 euros. Pero le pillaron. Y por ello, Liberty Seguros se acaba de llevar el primer premio, en la
especialidad de Seguros Personales (Invalidez), del XII Concurso Sectorial de
Detección de Fraudes de Seguros, convocado por Investigación Cooperativa entre
Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones (ICEA).
"Fue una labor
del tramitador de siniestros de acuerdo con las otras compañías afectadas
[Ocaso, a la que el reclamante pedía 180.000 euros; Winterthur,
y Estrella]", explica un portavoz de la dirección de verificación de
Siniestros de Liberty. "Al estudiar el caso
saltaron unos mecanismos de alarma -que no vamos a citar para no dar pistas a
posibles defraudadores- que llevaron a los tramitadores de las distintas compañías
a contactar entre sí". Existían además pruebas físicas que facilitaron que
la denuncia prosperase en el juzgado. El caso ocurrió en 1999. Desde entonces,
las investigaciones continuaron hasta concluir en un primer juicio el pasado
septiembre, tras el que el afectado apeló. La sentencia firme de 25 de
diciembre de 2005 le condenó a seis meses de prisión y declaró nulas las
pólizas suscritas.
A los tribunales
"Es importante que las compañías aseguradoras lleven ante los tribunales
este tipo de fraudes", subraya por su parte Julián Sánchez Melgar,
magistrado de
La cuestión además es
que lo que cuestan estos fraudes se refleja en el bolsillo de los consumidores,
como subraya un portavoz de ICEA. Al repercutir sobre la cuenta de resultados
de las compañías, éstas intentan compensar el gasto subiendo las primas. La
suya y
Las cifras, en
cualquier caso, son apabullantes: de los 35.000 millones de euros pagados por
el sector en concepto de indemnizaciones, al menos 612,5 millones tenían
indicios de fraude. Según datos de ICEA, "de 100 siniestros declarados,
2,5 contienen elementos de fraude". De este 2,5%, "el 70% de las
cantidades reclamadas son ilegítimas".
En el caso de las 24
entidades que presentaron a concurso sus 63.526 casos, con importes reclamados
por más de 190 millones de euros, la detección del fraude evitó el pago de algo
más de 144 millones, pero aun así se abonaron más de 46 millones. Los gastos de
investigación fueron sólo de 3.713.023 euros. "La rentabilidad de la
inversión en la investigación de fraudes en
Los casos más
habituales se dan en el ramo del automóvil. "Por ejemplo, ponerse de
acuerdo entre amigos o familiares para que se implique en el siniestro alguien
que tiene una póliza a todo riesgo, cuando el accidente le ocurrió a una
persona que iba sola, y con seguro a terceros", describe
"La misión del
perito es ver las causas, las circunstancias, valorar los daños y proponer una
investigación", continúa López Rouco: "Para detectar algo, lo
principal es la experiencia, el olfato para ver ese detalle que llama
Hay otras opciones,
como que alguien entre a robar en una casa y los que viven en ella aumenten en
la denuncia el valor de lo robado. "Ha habido casos en que han cogido al
ladrón y éste ha admitido el robo, pero no de todo lo que se denunciaba: no
tenía cómo llevárselo", describe el presidente de Apcas,
que repite la palabra "picaresca".
Otro caso, también
sentenciado, fue el de un hombre que tenía su casa decorada con muebles,
cuadros y alfombras de lujo. Para cobrar del seguro antes de mudarse, se fue de
compras a un gran almacén, llenó la casa de elementos baratos, y prendió fuego.
Lo malo es que quedaron pruebas de cómo se inició el incendio y, además, los
restos no coincidían con los materiales que el reclamante aseguraba que cubrían
suelos y paredes.
Daños y
engaños
LOS ACCIDENTES de automóvil son, aparte de una
desgracia nacional, una buena fuente de fraudes, según ICEA. El primer premio
de este ramo se lo llevó Reale Seguros Generales por
un caso en el que el afectado aseguró haber colisionado por alcance con un quad -moto de cuatro ruedas- cuyo conductor quedó tetrapléjico. Pero los daños en los vehículos no coincidían
ni había pruebas de la presencia de un segundo vehículo en donde se accidentó
el quad. La verdad: el conductor hizo
un caballito y cayó fatalmente.
También le echó la culpa al quad el lesionado en el accidente cuyo fraude
condujo a Caser y Mapfre a
llevarse el tercer premio de este ramo: los traumatismos los sufrió practicando
un deporte de riesgo que nada tenía que ver con las cuatro ruedas.
En
el ramo de Seguros de Responsabilidad Civil, el segundo premio se lo llevó Mapfre por descubrir que, cuando una lata cayó y dañó el
pie del denunciante, éste no estaba en su casa, cubierto por el seguro Multirriesgo-Hogar, sino en un comercio de su propiedad.
Fuente: El PAÍS